PyMEs y empresas familiares
NexusHVAC: el número antes que el formulario
Cómo convertimos el cálculo de ingeniería de un negocio de refrigeración en un cotizador sin registro, y por qué sus mensajes se perdían.
El problema
El sitio explicaba bien los servicios, pero no le daba un número a nadie. Quien quería saber de qué tamaño era lo que necesitaba —un minisplit para la oficina o una cámara fría para la bodega— tenía que llenar un formulario y esperar la llamada.
Al revisar ese formulario encontramos algo peor: respondía "Mensaje enviado", pero el mensaje no se guardaba en ningún lado. Un formulario que dice que funcionó sin guardar nada no se distingue, desde afuera, de uno que sí funciona. Nadie se entera de los clientes que se van así.
Lo que hicimos
Un cotizador que entrega el estimado primero. Un asistente de cuatro pasos que se bifurca entre aire acondicionado y cámara fría, y calcula la capacidad que hace falta con el mismo cálculo de ingeniería que el negocio ya sabía hacer. El resultado sale con sus supuestos a la vista, y solo entonces se piden los datos de contacto.
Cada mensaje llega a una bandeja. Las solicitudes del sitio se guardan, avisan al equipo por correo y se convierten en cliente con un clic, ya con el cálculo adjunto. Nadie vuelve a preguntar lo que el visitante ya contestó.
Quien atiende ve lo mismo que vio el cliente. La ficha de cada solicitud abre el mismo estimado que apareció en pantalla, para que la llamada empiece donde terminó el formulario.
Tres criterios que usamos con cualquier negocio de servicios técnicos
- El estimado se regala y el registro se pide después. Pedir los datos antes del resultado cobra la entrada justo en el momento de mayor intención de compra.
- El servidor nunca confía en los números que manda el navegador. Solo en las respuestas: el cálculo se rehace antes de guardar la solicitud, para que nadie deje en el sistema un pedido con una cifra inventada.
- El cliente y quien lo atiende ven exactamente el mismo resultado. Si cada uno ve una versión distinta, la primera llamada se va en aclararla.
Cómo lo vamos a medir
Cada solicitud queda en el CRM desde que llega, así que se puede seguir hasta el final: cuántas terminan en un trabajo cerrado. Cuando haya suficientes para que la cifra diga algo, la publicaremos aquí, sin redondearla a nuestro favor.